El Oppidum de los Rodiles, en Cubillejo de la Sierra, se destaca como uno de los yacimientos más importantes de la región, debido a que representa la fase final de la cultura celtibérica en el momento de contacto con Roma. Se define como un enclave fortificado desarrollado entre los siglos III y I a. C., con unas cinco hectáreas de extensión, asentado sobre una loma de fuerte valor estratégico.
Su interés turístico va más allá de la mera contemplación de ruinas, porque permite interpretar la organización territorial, el poblamiento fortificado y la transición histórica entre el mundo celtibérico y la romanización. Por su localización, se adapta bien a propuestas de turismo cultural, senderismo y observación del paisaje, y resulta atractivo para quienes desean comprender el papel de la comarca como espacio de articulación histórica entre la Meseta y el valle del Ebro.