La Laguna de Taravilla es uno de los paisajes más bellos del Alto Tajo. También conocida como Laguna de la Parra, se encuentra al sur del término de Taravilla, a 1.140 metros de altitud, y destaca por el intenso color de sus aguas y por la atmósfera de calma que transmite. Su imagen, encajada entre pinares y relieves rocosos, la ha convertido en uno de los grandes iconos naturales de la comarca Molina de Aragón–Alto Tajo.
Para el turista, es un espacio muy agradecido porque reúne paisaje y experiencia. La visita puede combinarse con la ruta del Salto de Poveda, una de las más conocidas del parque, y ofrece excelentes oportunidades para senderismo, fotografía, observación del entorno y escapadas tranquilas en familia. En verano es una zona muy demandada, por lo que conviene planificar la visita con antelación, especialmente en julio y agosto, cuando puede requerirse reserva de aparcamiento en el entorno.