El Observario nace en Peñalén, dentro del Parque Natural del Alto Tajo, un rincón de Guadalajara que, una vez que lo conoces, es difícil olvidar. Cielos limpios, barrancos, pinares centenarios, ríos que todavía suenan... y una cultura rural que merece la pena rescatar antes de que desaparezca.
Desde aquí ofrecemos actividades de naturaleza y turismo rural para quienes quieren algo más que un paseo: observación de aves y fauna, rutas senderistas interpretadas, micología, astroturismo, fotografía de naturaleza y experiencias completas para que no tengas que preocuparte de nada a la hora de planificar tu próxima escapada.
Los grupos son pequeños —entre 2 y 10 personas— porque así funciona esto bien. Cada salida tiene su propio ritmo, y nos adaptamos a quien venga: familias, parejas, grupos, escolares o simplemente alguien que quiere pasar un día diferente en el campo.
Hay actividades programadas en agenda durante todo el año, un catálogo de experiencias donde elegir y también lo hacemos todo a medida si tienes algo concreto en mente.
El Alto Tajo es el tipo de sitio donde todavía puedes ver un buitre leonado planeando a dos metros de ti, encontrarte con caballos Przewalski, bisonte europeo y la inmensidad de fauna local que alberga, o quedarte parado mirando la Vía Láctea sin que nadie te moleste.
Eso es lo que ofrecemos.