Las calles de Hombrados se han convertido en un espacio musealizado al aire libre, dedicado a oficios tradicionales y antiguos de la comarca, cuando abundaban las eras, los campos, los talleres y las casas de los antiguos pobladores.
Junto a carteles explicativos de cada uno de los puntos, se organizan nueve paradas o casetas principales. Destacan elementos habituales de la época como apeaderos, maquinaria agrícola antigua de los últimos 100 años, aventadoras, cerámicas y una serie de testimonios físicos del pasado de la comarca.
Todo se organiza en torno a un recorrido que permite a su vez visitar la población, en la entrada a la Sierra de Caldereros y al Castillo de Zafra.