La Sima de Alcorón es la más destacada de las numerosas simas que aparecen en los páramos que separan los valles del Alto Tajo y uno de los geositios kársticos más conocidos del territorio. Esta alcanza 62 metros de profundidad y en su parte inferior destaca un pequeño travertino alimentado por un manantial subterráneo. También posee una cavidad visitable con una primera sala de 22 metros de diámetro medio y 15 metros de altura, y unas escaleras que descienden entre bloques derrumbados hasta una pequeña represa en el fondo.
Su interés turístico es doble. Por un lado, permite explicar de forma muy clara cómo actúa el agua en los sistemas kársticos; por otro, ofrece una experiencia de visita singular, muy distinta a la de los cañones y bosques del entorno. Es un recurso apropiado para geoturismo, rutas interpretativas y visitas de naturaleza con componente didáctico. Además, la zona cuenta con área recreativa y sirve como punto de partida de la Georuta 6. Dentro de la comarca, la sima funciona como uno de los mejores ejemplos de patrimonio geológico accesible y visitable, aunque exige prudencia por humedad, desnivel y presencia de escaleras.